4 ene 2012

Que de siete días de la semana, yo te quiero ocho.

-Vamos a jugar a algo.
+Aver, dime.
-Tienes que decirme: lo que piensas, lo que sientes, lo que te importa y lo que quieres.
+Veamos... ¿lo que siento? ¿por ejemplo?
-Me refiero, en este mismo instante.
+Vale, mmm... pienso en tí, la verdad. Siento miedo. Me molesta que otros te puedan tocar, que te puedan pedir un beso, y que a mi no me lo puedas dar, me molesta como le sigues el rollo a otros. Y te quiero a tí, sin duda.
-Te toca.
+Dime lo mismo que te he dicho yo a tí, venga.
-Pienso en lo agusto que estaría ahora mismo en la cama en la que estoy sentada, contigo tumbado a mi lado, riendo y haciéndote cosquillas. Siento que podría ser mejor persona, de algún u otro modo. Me importas tú, para que mentirnos... Me molesta cuando alguna chica va detrás tuya y no puedo apartarla, ¡me supera!. Te quiero a tí, una casa con muebles modernos y un hijo.